viernes, 17 de junio de 2011

UN PUEBLO ANTIAPOCALIPSIS

































Francia, en alerta por las sectas apocalípticas

Se hacen llamar «grupo Ramtha», «centro Brahma Kumaris» o «movimiento Kryréon» y en común tienen ser portadores de un mensaje apocalíptico. Pero también forman parte de la lista de las diez organizaciones internacionales instaladas recientemente en Francia y que las autoridades galas anti-sectas tienen en su punto de mira.


Todas ellas comparten una misma idea: la llegada del fin del mundo en diciembre de 2012. De ahí que la Misión interministerial de vigilancia y lucha contra las derivas sectarias (Miviludes) alerte en su informe anual sobre la proliferación de este tipo de corrientes y los peligros que se derivan. En particular, temen el riesgo de suicidios colectivos conforme se acerca esa fecha, convertida, según el presidente de este organismo, George Fenech, en un «fenómeno planetario» y que ha encontrado en Internet el mejor vehículo para su propagación. En total, dos millones y medio de páginas digitales están dedicadas al «apocalipsis 2012». Son temores fundados, a la luz de tragedias, como el suicidio organizado de 74 miembros de la Orden del Templo Solar entre 1994 y 1997 en Francia, Suiza y Canadá, o los 39 de la «Puerta del Paraíso» ese último año en California.


Estas teorías que predicen el fin de los tiempos se basan en interpretaciones del calendario maya y de otras civilizaciones, a lo que hay que añadir «una especie de batiburrillo en el que se entremezclan acontecimientos astrofísicos que van desde una inversión de los polos magnéticos a la sobreactividad solar pasando por agujeros negros, asteroides o el alineamiento planetario» explica el responsable galo, que estima en medio millón las personas que en Francia pertenecen a alguna asociación de carácter sectario.


Un pueblecito antiapocalipsis
A poco más de un año y medio de esa «fatídica» fecha, la preocupación es creciente. No porque tales profecías de mal augurio vayan a cumplirse sino porque en los últimos tiempos los servicios anti-sectas galos han constatado movimientos sospechosos en Bougarach, en el departamento de Aude, y único lugar que según la secta Ramtha podría librarse del cataclismo. «Estamos viendo gente que está comprando terrenos, construyendo bunkers con galerías subterráneas y aprovisionando alimentos», advierte Fenech. Entre 2009 y 2010, la «oferta sectaria» creció en un 63 % según la Asociación de Defensa de las Familias y los Individuos (ADFI), reconocida por el Estado galo. Un espectacular incremento que se explica según los especialistas por la actual crisis social.




La Razón

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