miércoles, 15 de diciembre de 2010

“DESAPARECE” UNA PARROQUIA TRAS MASACRES CONTRA LOS CRISTIANOS EN ORISSA



Se trata de una parroquia que se ha desvanecido en la nada, la parroquia católica de Betticalla, en la archidiócesis de Cuttack-Bhubaneswar (India), escena de masacres contra los cristianos.

La parroquia abarcaba el territorio de la aldea de Nandigiri, donde vivían una centena de familias cristianas, junto con otras familias hindúes. Se trata de familias campesinas pobres, muy devotas y comprometidas con la iglesia local, donde trabajaban dos sacerdotes y tres religiosas, que residían en la parroquia.

Uno de los dos sacerdotes, el P. Mrityunjay Digal, es el actual secretario del Arzobispo Raphael Cheenath. Su madre y sus dos hermanos, que residen en la aldea han sido testigos y han sufrido algunos de los episodios más terribles de la violencia, en el período de las masacres.

Los militantes hindúes han afeitado la cabeza a uno de los dos hermanos, y exponiéndolo en público al ridículo lo obligaron a comer excrementos de vaca y beber orina, realizando un ritual de conversión forzosa al hinduismo.

Cada casa de los cristianos fue asaltada y quemada. Los fieles huyeron al bosque y luego se refugiaron en campamentos instalados por el gobierno. Pero son personas que no podrán regresar jamás a sus hogares porque los extremistas aún requieren la condición previa de una conversión en masa al hinduismo.

Las autoridades anunciaron "que no pueden hacer nada" frente a las amenazas de grupos radicales y que no pueden garantizar la seguridad de los cristianos, si regresan a la zona. La solución fue, la de fundar un nuevo pueblo, a una gran distancia de Nandigiri en las laderas de las montañas. El pueblo se llama - paradojalmente - "Shantinagar", es decir, "Lugar de paz".

De este modo, las autoridades locales han asignado a cada familia un pequeño pedazo de tierra para construir una nueva casa. Las familias cristianas (51 son católicas) se han puesto manos a la obra, han allanado el terreno, construido canales y caminos para que la zona sea habitable. Sin embargo, para construir cada casa se necesitan 80 mil rupias y se ha iniciado una colecta de fondos. Los jesuitas y las Hermanas de la Madre Teresa, han ayudado también, enviando mantas, cocinas y ropa.

Pero, a pesar de todos los esfuerzos, la supervivencia es muy difícil y se tiene la sensación de vivir en un "ghetto". No hay trabajo en "Shantinagar" y no existe terreno agrícola. La mayoría de los jóvenes viajan a diario a la vecina ciudad de Udayagiri, en busca de trabajo como jornaleros. "Pero la gente se sienta privada de su dignidad. Y la Iglesia en Orissa ha perdido una parroquia", dice una fuente de la iglesia local. Actualmente el párroco vive en la lejana Bhubaneswar, la capital del estado. Otro sacerdote viene a celebrar la misa del domingo. Los aldeanos quieren construir una nueva iglesia, con la ayuda de la Congregación de San Gabriel, pero aún se espera la autorización de las autoridades para la construcción. La vida en la nueva colonia es muy dura. El deseo oculto de los fieles, encomendados a las intenciones de Navidad, sería volver a Nandigiri. Pero es muy probable que esto siga siendo sólo un sueño.

Fuente: Agencia Fides
 

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