miércoles, 14 de diciembre de 2011

AUDIENCIA GENERAL DE BENEDICTO XVI 14/12/2011



Esta mañana a las 10,30 en el Aula Pablo VI del Vaticano Benedicto XVI celebró su tradicional encuentro con los fieles italianos y los peregrinos de diversas partes del mundo reunidos para escuchar su catequesis semanal dedicada también en esta ocasión a la Oración de Jesús, con sus obras de curación. El Sucesor de Pedro indicó que el Señor se conmueve y carga con la pena de la persona afligida, destacando que la compasión por quien sufre provoca la plegaria al Padre: (Audio) Catequesis del Papa y saludos en nuestro idioma.


El Papa dirigió un cordial saludo de bienvenida a los peregrinos de lengua italiana en particular a la comunidad de los Legionarios de Cristo, presentes en este encuentro con los representantes de la Asociación Regnum Christi, venidos a Roma para la ordenación de 50 nuevos sacerdotes: “Que el Señor los sostenga en su ministerio para que puedan actuar con gozo y fidelidad la propia misión al servicio del Evangelio”.


Benedicto XVI agradeció a cuantos han promovido, financiado y realizado los trabajos de restauración de la célebre escultura “La Resurrección” del maestro Pericle Fazzini, que el Siervo de Dios Pablo VI ha hecho colocar en el Aula Pablo VI y señalándola puso de relieve que tras los minuciosos trabajos realizados es que hoy, los fieles presentes pueden admirar esta obra de arte y fe en todo su esplendor original.


Como es una tradición al final del encuentro, Su Santidad dedicó palabras a los jóvenes, enfermos y recién casados: “A ustedes, queridos jóvenes, deseo que dispongan sus corazones para acoger a Jesús, que nos salva con la potencia de su amor. Que a ustedes, queridos enfermos, que experimentan todavía más el peso de la cruz, las próximas fiestas navideñas aporten serenidad y consuelo. Y a ustedes, queridos recién casados, crezcan cada vez más en aquel amor que Jesús con su Nacimiento ha venido a donarnos”.


TEXTO CATEQUESIS Y SALUDOS DEL PAPA EN ESPAÑOL:


Queridos hermanos y hermanas:Quisiera referirme hoy a la oración de Jesús con ocasión de sus obras de curación, como en los casos del sordomudo o la resurrección de Lázaro que leemos en los Evangelios. En ellos, vemos cómo el Señor se conmueve y hace cargo de la pena de la persona afligida, y lo primero que hace es pedir al Padre que haga valer su acción benéfica. Así, la compasión por quien sufre provoca la plegaria al Padre, de cuya fuerza sanadora proviene la curación. De este modo, Jesús pone de manifiesto su relación singular con el Padre. E ilumina también la importancia de nuestra oración de petición, pues consiste ante todo en poner el caso confiadamente en manos de Dios, capaz de superar cualquier límite humano, testimoniando su presencia entre nosotros, conscientes de que, en cualquier caso, el don más precioso cuando lo invocamos es su amistad, su amor infinito por cada uno.


Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a la Delegación del Estado de Puebla, México, con su Gobernador, Licenciado Rafael Moreno Rosas. Agradezco su presencia y las muestras de la rica artesanía mexicana que han traído, y espero, con la ayuda de Dios, poder ser yo esta vez quien visite su País. Agradezco también la presencia de los peregrinos de España y otros países latinoamericanos. Invito a todos a reforzar nuestra relación personal con Dios mediante la oración, que nos hará también más hermanos ente nosotros. Muchas gracias. (Radio Vaticana)

















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