jueves, 16 de febrero de 2012

LA PRIMERA MINISTRA MUSULMANA DEL REINO UNIDO CONSOLIDA BUENAS RELACIONES EN SU VISITA AL VATICANO



Para sorpresa de los países católicos «tradicionales», un poco dormidos en sus laureles, el Reino Unido ha consolidado una «relación especial» con el Vaticano, confirmada ayer durante la visita de una delegación de siete ministros del Gobierno de Su Majestad, presididos por la baronesa musulmana Sayeeda Hussain Warsi, ministra sin cartera y representante personal del primer ministro, el conservador David Cameron.

Al término del encuentro con el Papa y de las reuniones de trabajo con el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, y el jefe de la diplomacia vaticana, Dominique Mamberti, el Reino Unido y el Vaticano publicaron un extenso comunicado conjunto que refleja una sintonía sin precedentes. Y sin ningún complejo por parte de un país de mayoría anglicana, que recibió a Benedicto XVI con todos los honores en una ceremonia solemne de su Parlamento hace año y medio.

Los encuentros marcaban el 30 aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados, y el comunicado conjunto refleja «el aprecio por la significativa contribución que la Iglesia Católica y los cristianos en general han hecho y continua haciendo al bien de la sociedad británica».

La baronesa Sayeeda Hussain Warsi, musulmana británica hija de padres pakistaníes, manifestó en Roma una percepción muy clara: «El Reino Unido reconoce que, aun siendo el Estado más pequeño del mundo, la Santa Sede tiene el alcance global más amplio».

Acuerdos de gran alcance
La creciente sintonía entre Londres y el Vaticano se debe en parte al excelente trabajo realizado durante años por el embajador británico, Francis Campbell —considerado por muchos de sus colegas como el mejor entre los embajadores ante la Santa Sede—, y el que está llevando a cabo su sucesor Nigel Baker, gran experto en Oriente Medio y Norte de África.

El encuentro ministerial del miércoles, en el que participaron por parte británica los titulares de Cultura, Desarrollo Internacional, Energía y Cambio Climático, Asuntos Exteriores, Escocia e Irlanda del Norte, concluyó con un acuerdo en varios temas de gran alcance internacional.

El comunicado conjunto señala el empeño común en «fortalecer la libertad religiosa como un derecho humano fundamental en todo el mundo», y en «combatir la intolerancia y la discriminación por motivos religiosos». Hubo acuerdo también en «promover el desarrollo sostenible», en cooperar en las conferencias sobre cambio climático y en las iniciativas de desarme y lucha contra el trafico de armas ligeras.

El gobierno británico agradeció, además, «el apoyo de Benedicto XVI al proceso de reconciliación en Irlanda del Norte».

El magisterio ecológico del Papa ha sido apreciado desde el principio por el gobierno británico. Con vistas a la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro el próximo mes de junio y a la puesta en práctica de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio climático, el Reino Unido y la Santa Sede «consideran necesario, para promover un desarrollo global sostenible y centrado en la humanidad, fortalecer e integrar los pilares interdependientes: económico, social y medioambiental».

La delegación británica y la Santa Sede analizaron los cambios políticos en el norte de África y Oriente Medio, donde confían en que se reanuden «las negociaciones en buena fe entre israelíes y palestinos». (ABC/Juan Vicente Boo)

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