jueves, 9 de febrero de 2012

LA SANTA SEDE DENUNCIA NUEVA CAMPAÑA DE DIFAMACIONES EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN




LA OFICINA DE PRENSA RECHAZA LAS AFIRMACIONES INFUNDADAS SOBRE EL IOR Y LA AIF


La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha hecho público un comunicado en el que rechaza las afirmaciones realizadas en un artículo aparecido ayer en el diario italiano “L'Unitá”, bajo el título “Blanqueo, cuatro sacerdotes investigados. Los silencios del Vaticano sobre los controles”. Ofrecemos a continuación extractos del comunicado:


“El artículo (…) presenta, lamentablemente, una notable falta de seriedad en la investigación por parte de la autora”.


“Ante todo, es necesario hacer dos observaciones preliminares. El título habla de los silencios del Vaticano. (…) Esto carece totalmente de fundamento: la Santa Sede y las autoridades del Vaticano han cooperado debidamente con los magistrados y otras autoridades italianas. Las acusaciones contenidas en el artículo retoman críticas ya superadas. (…) Se trata de acusaciones 'recicladas' que la periodista ha publicado otras veces en el pasado. El repetirlas de nuevo no las hace verdaderas. Cabe preguntarse si el artículo no constituye una especie de publicidad para un programa televisivo nocturno”.


“Por lo que se refiere al contenido del artículo, se precisa lo siguiente”:


(…) “La acusación principal es que el IOR ha sido implicado en una actividad ilegal y no ha asistido a las autoridades italianas que perseguían a estas personas” (los presuntos blanqueadores de dinero).


“Esto no es correcto. Ante todo, el artículo no dice que, a partir de los años 2006-2007, el IOR se ha comprometido con determinación en el análisis de las cuentas y en la verificación de sus clientes para comprobar y referir la eventual existencia de transacciones sospechosas. Este compromiso del IOR -que, curiosamente, la prensa parece ignorar-, finalizado a detectar transacciones sospechosas, anticipa de varios años la misma adopción de la ley N. CXXVII contra el blanqueo de dinero, del 30 de diciembre de 2010, por parte del Estado de la Ciudad del Vaticano”.


“Además, como saben las autoridades italianas y como resulta de la documentación accesible tanto a los oficiales de la Santa Sede como a los de la República Italiana, el IOR ha cooperado reiteradamente con las autoridades italianas a todos los niveles. (…) El IOR ha proporcionado informaciones, incluso fuera de los canales formales, en el periodo precedente a la constitución de la Autoridad vaticana de Información Financiera (AIF). La cooperación del director general del IOR, Paolo Cipriani, ha sido definida como 'tempestiva y exhaustiva' en documentos de funcionarios italianos. De hecho, en uno de los casos, ha sido precisamente la rápida acción del director Cipriani lo que ha permitido poner bajo acusación a una de las personas indicadas”.


“Después de haber consultado la AIF, se puede precisar lo siguiente:


-No es cierto que el IOR no ha proporcionado informaciones a la AIF sobre las materias en cuestión.


-No es cierto que la AIF no ha enviado estas informaciones a la Unidad de Información Financiera Italiana.


-Por lo que se refiere a una de las personas mencionadas en el artículo (…) las autoridades italianas nunca han presentado una petición sobre ella a la AIF. Por tanto, es evidentemente imposible que la AIF pudiera 'responder' a su homóloga italiana”.


“Todos estos puntos relativos a la comunicación entre la AIF y la autoridad italiana constan en documentos conservados en la AIF con números de protocolo específicos”.


“El artículo, además, no refiere que una de las personas que menciona -el rev. Bonaccorsi- fue declarada inocente el 6 de junio de 2011, con sentencia confirmada en apelación. El artículo tiene también un efecto lamentablemente difamatorio, que resulta de la utilización del término 'incriminado' aplicado al presidente y al director general del IOR, cuando ni el uno ni el otro han sido incriminados nunca, sino más bien investigados”.

 

COMUNICADO SOBRE PROGRAMA TELEVISIVO DEDICADO A IOR Y AIF


Sigue  el  comunicado  emitido  a  primera hora de la tarde de hoy por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:


“En el programa 'Los intocables', emitido ayer miércoles, 8 de febrero, por la cadena de televisión 7, se han realizado afirmaciones carentes de fundamento y difundido informaciones falsas sobre el Instituto de Obras de Religión (IOR) y de la Autoridad de Información Financiera (AIF)”.


“Al respecto, y siguiendo cuanto se ha especificado en la declaración de la Oficina de Prensa de la Santa Sede del 8 de febrero, hay que precisar:


1.-La afirmación de que el IOR es un banco no corresponde a la verdad; el IOR es una Fundación de derecho tanto civil como canónico, regulada por un estatuto propio; no mantiene reservas y no concede préstamos como un banco. Mucho menos es un banco 'off shore'. De hecho, en el programa citado se utiliza ese término no para explicar el carácter verdadero y la función del IOR, sino para crear una impresión de ilegalidad. El IOR se halla dentro de una jurisdicción soberana y actúa en un marco normativo y reglamentario que comprende también la ley anti-blanqueo vaticana. Esta última, la ley CXXVII, ha sido adoptada efectivamente para adecuarse a las normas internacionales.


2.-La insinuación de que las normativas vaticanas no consentirían las investigaciones o los procedimientos penales relativos a los períodos anteriores a la entrada en vigor de la ley CXXVII (1 de abril de 2011) no corresponde a la verdad.


El debate durante el programa mencionado se refería a las palabras contenidas en un 'memo exclusivo'. Dicho documento no tiene valor oficial y representa únicamente la evaluación de quien lo ha escrito. Además, en el mismo no se afirma la imposibilidad de investigaciones o procedimientos penales para los períodos anteriores al 1 de abril de 2011; tampoco emerge la resistencia del IOR a colaborar en caso de investigaciones o procedimientos penales sobre hechos anteriores al 1 de abril de 2011. Por cuanto respecta a la cooperación entre el IOR y la AIF, el IOR ha cooperado a la hora de facilitar informaciones sobre las transacciones efectuadas también antes de esa fecha.


Las afirmaciones efectuadas durante el programa no corresponden, por lo tanto, a la verdad: según la normativa vaticana en materia anti-blanqueo, la Autoridad judicial vaticana tiene el poder de indagar también sobre las transacciones sospechosas producidas en los períodos anteriores al 1 de abril de 2011, y esto sucede también en el marco de la cooperación internacional con los jueces de otros Estados, incluida Italia.


3-El IOR ha mantenido siempre relaciones activas con bancos no italianos, y, a diferencia de cuanto ha sido afirmado, la actividad con los bancos italianos se ha reducido tan sólo de modo limitado. El IOR, al igual que hacen las entidades financieras italianas, se vale de los servicios de bancos extranjeros (italianos y de otros países) cuando son más eficientes y a un costo menor. Todos los movimientos en efectivo son certificados por documentos aduaneros. Como praxis, todos los movimientos de dinero son regularmente seguidos y archivados.


4-Por lo que se refiere a la norma que regula el movimiento de dinero contante, es importante precisar que el IOR controla y ha controlado también los movimientos fraccionados (c.d. step transactions), por un total de 15.000 euro en los diez días consecutivos. Además, el artículo 28, 1, letra b, del nuevo texto de la Ley CXXVII, modificado por decreto del Presidente de la Gobernación el 26 de enero de 2012, establece que los sujetos sometidos a las obligaciones de la misma Ley (entre los que se cuenta el IOR) deben seguir 'las obligaciones de adecuada verificación: (…) cuando realizan transacciones ocasionales cuyo importe sea igual o superior a 15.000 euros, con independencia de hecho de que sean efectuadas en una única transacción o en varias transacciones enlazadas'.


5-La afirmación del magistrado Luca Tescaroli, según la cual el Vaticano no habría respondido a las peticiones relacionadas con el caso Banco Ambrosiano-Calvi, no corresponde a la verdad. Al respecto, se precisa que no resulta que la petición del 2002 llegara al Vaticano. A las otras dos se dio cumplida respuesta, dirigida a la Embajada de Italia ante la Santa Sede. Como se afirmó en la declaración de ayer, la Santa Sede y las autoridades del Vaticano han cooperado debidamente con la magistratura y las otras autoridades italianas, y ello resulta en la documentación accesible a los oficiales tanto de la Santa Sede como de la República Italiana.


Los hechos descritos más arriba demuestran que la presentación realizada por el citado programa resulta parcial y no contribuye a ofrecer un cuadro objetivo de la realidad descrita.









Vatican Information Service

No hay comentarios:

Publicar un comentario