miércoles, 1 de febrero de 2012

FALLECE EL CARDENAL A.J. BEVILACQUIA, ARZOBISPO EMÉRITO DE FILADELFIA


















Falleció el cardenal estadounidense Anthony Joseph Bevilacqua, Arzobispo emérito de Filadelfia. El purpurado, que tenía 88 años, había nacido en Nueva York el 17 de junio de 1923. Como muchos ítaloamericanos, mantuvo profundos lazos con la madre patria. En 1965 fue nombrado vicecanciller de la Diócesis de Brooklyn, donde enseñó Derecho Canónico, en el Seminario de la Inmaculada Concepción, hasta 1980. En 1971 fundó la Oficina Católica para las migraciones y los refugiados. En 1976 fue nombrado Canciller de su Diócesis y ese mismo año recibió el título de “Prelado de Honor de Su Santidad”. En 1980 fue elegido Obispo titular de Acque Albe di Bizacena y nombrado Auxiliar de Brooklyn, hasta que el Beato Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Pittsburgh, y en 1988 Arzobispo de Filadelfia.

En Filadelfia, uno de sus ministerios más significativos fue el “de la presencia”. Sin ahorrarse visitó a los sacerdotes, religiosos, parroquias, escuelas, instituciones y, sobre todo, a la gente. Estuvo cerca de todas las personas independientemente de su fe a través de visitas a los hospitales estatales, a las cárceles, a las Iglesias cristianas y a las sinagogas. De hecho, sus fuertes lazos con otros jefes religiosos, gracias a los encuentros mensuales que celebraba, son bien conocidos en toda el área.

Asimismo cabe destacar que en 1990 emprendió una campaña para atraer a los estudiantes a las escuelas católicas, y otra para consolidar escuelas, parroquias y el Seminario de San Carlos Borromeo. En 1991 anunció una renovación espiritual de nueve años para preparar a la Arquidiócesis a la entrada en el Tercer Milenio Cristiano. Y se empeñó incansablemente a favor de los marginados, indefensos y ancianos. Juan Pablo II lo había nombrado cardenal en el Consistorio del 28 de junio de ese mismo año con el Título del Santísimo Redentor y de San Alfonso en Vía Merulana. (María Fernanda Bernasconi – RV).



Benedicto XVI recibió con tristeza el fallecimiento del cardenal Anthony Joseph Bevilacqua, arzobispo emérito de Filadelfia. En su telegrama de pésame el Papa se une al dolor de la archidiócesis estadounidense por la desaparición del purpurado y subraya “su prolongado compromiso con la justicia social y la atención pastoral de los inmigrantes, así como su cualificada contribución a la revisión del Derecho Canónico en los años posteriores al Concilio Vaticano II.










RADIO VATICANO

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