miércoles, 30 de noviembre de 2011

AUDIENCIA GENERAL DE BENEDICTO XVI 30/11/2011




















El Santo Padre Benedicto XVI celebró esta mañana a las 10,30 su tradicional audiencia general, en el Aula Pablo VI del Vaticano, ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países.

A modo de introducción de esta audiencia general del Santo Padre se leyó una cita tomada del Evangelio según San Lucas.

En su catequesis el Papa se refirió a la íntima relación de Jesús con el Padre mediante la oración en su vida con la imagen del “canal secreto” que irriga toda su vida siguiendo el proyecto del amor del Padre.


Queridos hermanos y hermanas:

Después de haber reflexionado sobre algunos ejemplos de oración en el Antiguo Testamento, quiero hoy hablar sobre la oración en la vida de Jesús. Ésta, como un canal secreto, irriga su vida, su existencia, sus relaciones, sus gestos y lo guía según el proyecto del amor del Padre. Jesús solía orar habitual e íntimamente. Su enseñanza sobre la oración proviene del modo de orar aprendido en familia y de la experiencia vivida allí, pero sobre todo de su convicción profunda y esencial de ser el Hijo de Dios, y de su relación única con el Padre. A ejemplo de Jesús, estamos llamados a renovar nuestra decisión personal para abrirnos a la voluntad del Señor, suplicando la fuerza de conformar nuestra voluntad a la suya, en obediencia a su proyecto de amor sobre cada uno de nosotros. Contemplando la oración de Jesús, surge la pregunta: ¿Cómo oramos? ¿Cuánto tiempo dedicamos a la relación con Dios? ¿Se educa y se forma suficiente a la oración? La oración es un don y es obra de Dios, pero exige empeño y continuidad.


También saludó de corazón en su idioma a las religiosas croatas de la Congregación de las Hijas de la Divina Caridad, acompañadas por el Cardenal Vinko Puljić. Y les deseó que su peregrinación sea una ocasión para dar gracias por la reciente beatificación, en Sarajevo, de las cinco hermanas que sufrieron el martirio durante la segunda Guerra mundial. “Mientras estamos agradecidos por su testimonio –dijo–, oremos a Dios para que nos dé el valor y la perseverancia en nuestro servicio”.


El Santo Padre dio asimismo su bienvenida a los fieles procedentes de Eslovaquia, especialmente a los de la Parroquia de Modra. “En este tiempo de gracia del Adviento –les dijo– pidamos al Espíritu Santo que nos transforme en testigos del amor de Dios y en portadores de paz”.

Por último, al dar su cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana, Benedicto XVI saludó de modo particular a los representantes de la “Federación Italiana de Panificadores y Reposteros”, a quienes les expresó su vivo reconocimiento por el obsequio de los típicos dulces navideños milaneses que serán destinados a las obras de caridad del Papa. También saludó a los voluntarios de la “Cruz Roja de la región de Puglia, a quienes exhortó a proseguir en su actividad a favor de los hermanos más necesitados; y agradeció a los miembros de la delegación del ayuntamiento de Cervia por su tradicional don de un producto típico de su tierra.


Dirigiendo, en fin, un pensamiento afectuoso a los jóvenes, enfermos y recién casados presentes en esta audiencia, el Obispo de Roma invitó a los jóvenes a redescubrir, en el clima espiritual del Adviento, la intimidad con Cristo, en la escuela de la Virgen María. Recomendó a los enfermos que transcurras este período de espera y de oración más intensa ofreciendo al Señor que viene sus sufrimientos por la salvación del mundo. Y exhortó a los recién casados a ser constructores de familias cristianas auténticas, inspirándose en el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret, a la que dirigimos nuestra mirada de modo particular en este tiempo de preparación a la Navidad.


Al saludar a los numerosos fieles y peregrinos procedentes de América Latina y de España, Su Santidad les dijo:


Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, Argentina, Bolivia, Chile, Guatemala, México y otros países latinoamericanos. Invito a todos a una relación intensa con Dios, cultivando una oración constante, llena de confianza, capaz de iluminar la vida, para así comunicar a todos la alegría del encuentro con el Señor. Muchas gracias. (Radio Vaticana/MFB).























 

En sus saludos en diversas lenguas el Pontífice dirigió unas palabras a los peregrinos polacos a quienes, en el inicio del Adviento, animó a la oración y a preparar los corazones, a través de las obras de misericordia hacia los hermanos para el el encuentro con el Señor que viene, y manifestó su cercanía espiritual a las religiosas maestras de la Congregación de las Elisabetianas.

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