miércoles, 19 de octubre de 2011

AUDIENCIA GENERAL DE BENEDICTO XVI - 19/10/2011




















Ante más de 20 mil peregrinos convenidos a la Plaza de San Pedro para escuchar la catequesis del Papa, Benedicto XVI en el marco de la Audiencia General se refiriào al amor eterno de Dios que implica fidelidad, gracia, bondad, ternura, motivo del Salmo 135 (136) que celebra al Señor como a aquel que cumple grandes maravillas: la primera de ellas es la creación del cielo, la tierra y los astros, con ésta creación el Señor se manifiesta en su bondad y belleza. En esta ocasión el Papa al referirse al Salmo 135 (136), recordó que también es llamado el «Gran Hallel», el himno de alabanza a Dios que se cantaba tras la cena de Pascua y que probablemente recitó también Jesús en la Última Cena.


TEXTO CATEQUESIS DEL PAPA:


Queridos hermanos y hermanas:


Meditamos hoy el Salmo 135, llamado el «Gran Hallel», el himno de alabanza a Dios que se cantaba tras la cena de Pascua y que probablemente recitó también Jesús en la Última Cena. En él se proclaman las maravillas que Dios ha hecho a lo largo de la historia de salvación, respondiendo a modo de letanía con el motivo de la alabanza: «Porque es eterna su misericordia». Este motivo unifica el salmo: un amor que implica fidelidad, bondad, gracia. Se enumeran las grandes manifestaciones de este amor: la creación, el comienzo de su maravillosa obra que dará al hombre la posibilidad de reconocer a su Hacedor; la liberación de Israel de Egipto, la intervención poderosa del Señor para dar la libertad a su pueblo, dando origen a la historia de Israel; la entrega de la tierra prometida. La tierra es heredad de Dios, que ha entrado en la historia, sigue actuando en su pueblo y da «da alimento a todo viviente» (v. 25). Este poder creador y providente se abre al cumplimiento neotestamentario en el «pan cotidiano», el «pan de vida», la Eucaristía, en la que Cristo mismo se nos da en persona, haciéndonos entrar en una alianza que nos convierte en hijos.


TEXTO DEL PAPA SALUDOS EN LENGUA CASTELLANA:


Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos venidos de España, México, Panamá y otros países latinoamericanos. Invito a todos a cantar con gozo la alabanza al Señor por el amor eterno que nos tiene.






RV/Patricia Jauregui

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