viernes, 21 de octubre de 2011

LA SANTA SEDE Y LA SITUACIÓN EN LIBIA




Nota de la Sala de Prensa de la Santa Sede
Ciudad del Vaticano


La noticia de la muerte del coronel Muhammar Gadafi cierra la demasiado larga y trágica fase de la lucha sangrienta para abatir un régimen duro y opresivo.



Este hecho dramático obliga una vez más a la reflexión sobre el precio del inmenso sufrimiento humano que acompaña la afirmación y la caída de cualquier sistema que no esté fundado sobre el respeto y la dignidad de la persona, sino sobre la reafirmación del poder.



Por ello, ahora se debe esperar que, sin que el pueblo libio sufra más violencia debida al espíritu de venganza, los nuevos gobernantes puedan emprender lo más pronto posible la necesaria obra de pacificación y de reconstrucción, con un espíritu de inclusión, sobre la base de la justicia y del derecho; y que la comunidad internacional se empeñe en colaborar generosamente con la reedificación del país.


Por su parte, la pequeña comunidad católica continuará ofreciendo su testimonio y su servicio desinteresado, particularmente en los campos caritativo y sanitario, y la Santa Sede se empeñará en favor del pueblo libio, en el espíritu de la promoción de la justicia y de la paz.



En este sentido, es oportuno recordar que una de las prácticas constantes de la Santa Sede, al establecer relaciones diplomáticas, es el reconocimiento de los Estados y no de los gobiernos. Por lo tanto, la Santa Sede no ha reconocido oficialmente el Consejo Nacional de Transición (CNT) como gobierno de Libia. Como el CNT se ha instalado efectivamente como Gobierno en Trípoli, la Santa Sede lo considera el legítimo representante del Pueblo libio, conforme al derecho internacional.



La Santa Sede ya ha tenido diferentes contactos con las nuevas autoridades de Libia. En primer lugar, la Secretaría de Estado, que tiene la responsabilidad de las relaciones diplomáticas de la Santa Sede, ha sostenido contactos con la Embajada libia en la Santa Sede tras el cambio político en Trípoli. Durante su reciente participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Secretario para las Relaciones con los Estados, S.E. Mons. Dominique Mamberti, tuvo la oportunidad de entrevistarse con el Representante Permanente de Libia en la ONU, el Señor Abdurrahman M. Shalgham. Más recientemente, el Nuncio Apostólico en Libia, S.E. Mons. Tommaso Caputo, que habita en Malta, se dirigió a Trípoli para llevar a cabo una visita de tres días (del 2 al 4 de octubre), durante los que se encontró con el Primer Ministro del CNT, el Dr. Mahmoud Jibril. Mons. Caputo fue recibido también en el Ministerio de Asuntos Exteriores.



Durante estos encuentros ambas partes subrayaron la importancia de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Libia. La Santa Sede tuvo la oportunidad para renovar su apoyo al pueblo libio y a la transición. La Santa Sede espera que las nuevas autoridades tengan todo el éxito necesario para la reconstrucción del país. Por su parte, los responsables de la nueva Libia han comunicado su aprecio por los llamados humanitarios del Santo Padre y por el empeño de la Iglesia en Libia, sobre todo mediante el servicio en los hospitales u otros centros de asistencia de 13 comunidades de religiosas (6 en Tripolitania y 7 en Cirenaica).





V.I.

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